El interés que despierta la nueva reunión de los españoles(españoles todos, al margen de nacionalismos) no parece ir más allá deapoyar a algún partido político al que también se apoya normalmente enlas elecciones locales, autonómicas o generales. El único programa quecualquier partido va a defender está basado en representar a losvotantes y defenderlos del resto de los países europeos.
A los ciudadanos de este país les afecta más lo que puedan decidirlos votantes de los países vecinos, aquellos que nos pueden apoyar enla toma de decisiones del Parlamento Europeo. Porque se supone que losrepresentates de cada país deben apoyar las decisiones que lefavorezcan, independientemente de su signo político. Pero como en todoel juego parlamentario (los que lo componen lo han convertido en unjuego, en el que los demás no podemos entrar), siempre hay amigos delmismo signo político en otros países.
En Europa no podemos permitirnos el lujo de partidismos. España,aunque a algunos les suene mal la frase, debe ser una en Europa ydiversa en su interior, si queremos tener defensa. Ahora las amenazasexternas no son militares, ni siquiera económicas con una crisismundial. Si no nos sentimos europeos, no podremos exigir nuestrosderechos en ese macroparlamento multinacional. Las sillas debenocuparlas representantes de ciudadanos, de la mayor parte de loshabitantes de este país. Independientemente de los partidos, nuestrosrepresentantes tienen que tener claro que representan a nuestro país,son nuestra "selección española", y tienen que darlo todo por nuestropaís. De su éxito o fracaso dependen muchas leyes y decisiones que nosafectan. No debemos preocuparnos sólo por nuestros problemas internos,sino también de aquellos en los que nos puedan meter las decisiones ennuestra contra de otros países a los que tratamos de "amigos".
Pero como en el deporte, cuando te juegas algo contra otros seacaban las amistades hasta que termina el juego, ese juego al quetenemos que llevar a los mejores jugadores de nuestro país. Que elloslo tengan también claro, estamos con ellos, debemos estar con ellos,cuantas más personas acudan a las urnas más oportunidades tendremos.Aunque uno se abstenga, no deja de ser español ni estar sujeto a lasleyes europeas. Hay que votar, aunque a uno le parezca que no sirve denada, lo más probable es que se equivoque.
Aunque a muchos no parezca gustarle en Europa que seamos como somos,somos Europa, no somos algo más allá de los Pirineos para ir a pasarlas vacaciones. Que se nos oiga a través de nuestros parlamentarios,ánimo, con un par .... de votos.
Si nos dedicamos a buscar culpables de la crisis "mundial", cada unoencontrará un culpable diferente. Todo depende de a quién se pregunte.Es lo que tiene la política, siempre la culpa es de la otra parte.¿Tanto nos cuesta reconocer nuestros errores? Si la crisis es mundial,la culpa es de todo el mundo.
Sólo hay algo peor que negar un problema, y es no intentarsolucionarlo. Es cierto lo que dice una conocida canción:"No importa elproblema, importa la solución" Pero también es cierto que puedenexistir varias soluciones para un mismo problema, si bien es cierto queesas soluciones siempre beneficiarán más a unos que a otros.
Pero lo que es cierto es que la crisis siempre afecta a los mismos,a los menos favorecidos. Si un millonario pierde la mitad de su fortunanormalmente sigue siendo millonario. Si un trabajador asalariado pierdela mitad de sus ahorros, es una gran pérdida. Pero si cualquier personapierde su empleo, puede perder mucho más. Casa, familia, autoestima. Yentonces la crisis se cobra más víctimas que las que reflejan unasestadísticas como el desempleo.
¿Ser político es un trabajo? Porque yo no he visto muchos trabajosen los que te paguen si no vas. Ver el Hemiciclo medio vacío en muchassesiones es lamentable. Siento vergüenza. Sólo se llena cuando tienendebates televisados, que se vea que están todos allí, aparentando quese preocupan por todos los españoles, pero como todos los políticos,sólo se preocupan de mantener esos escaños, esos chollos de trabajos,que después de exprimir durante unos años, tienen el poder de dar unaspensiones y unos ingresos vitalicios por la gracia de... bueno, pornuestra culpa.
La corrupción no es cuestión de partido político, las personas sonlas corruptas, se aprovechan de posiciones de poder para acapararfortuna y privilegios que no alcanzarían de no estar en esos puestos.Aprovechar el poder mientras dura, ¿máxima principal en política?
Esa es la verdadera crisis. Cuando no nos pueden exprimir más, llegala crisis, ellos siguien manteniendo el poder, el dinero, el control.Si no nos pueden exprimir más, se corta, se espera unos años, y luegovuelta a empezar. Todas las crisis son iguales, cada nueva que llega sedice que es la peor que se conoce. Todo depende de a quién le afecte,pero normalmente los que más hablan de ella son a los que menos afecta.
La minoría que representa a la mayoría ser perpetúa, y si se van esque han encontrado algo más lucrativo, o es que tienen que esconderalgo....
Cuando las entidades financieras han dado préstamos, la economía seha disparado. Ahora parece que son los culpables de que no nosrecuperemos de la crisis porque no dan préstamos. El problema real esque se ha dado más de lo que se necesitaba dar a más personas de lasque se debia. Se ha pasado del crecimiento sin control al excesivocontrol. La solución, en el término medio.
Opinión. Es gratuita. No dejemos que caiga en crisis. Que se sepa.Que se oiga. Que no nos digan lo que opinamos, sabemos hablar pornosotros mismos. Sin intérpretes. Sin intermediarios. Sin comisiones.
No hace falta que nadie nos diga que el paro ha subido, que las cosas cada día están peor. Todos lo sabemos, y algunos lo sufren todos los días en su casa.
Es cierto que todas las crisis se superan tarde o temprano. Pero no gracias a los políticos. Lo único que hacen es echarse la culpa mutuamente de los problemas, justificar un dinero que no se ganan en absoluto (si no vas a trabajar, no cobras). Dicen que han puesto medios, que están ayudando, pero realmente los que ayudan son las personas. Si una persona que está cuidando a personas dependientes, y la resolución de una ayuda llega cuando ya han muerto, nos tendría que dar verguenza a todos. Nadie se disculpa, todos ponen excuss y le echan la culpa a otros.
Al final, va a parecer que el que no tiene trabajo y ha perdido el que tenía es por su culpa, y no de la situación a la que hemos llegado por culpa de las personas. Detrás y dentro de toda empresa, banco, organización, administración, etc., lo que hay son personas, y son éstas personas las que tienen que ayudar y resolver. Si tienes la ley, los medios, y las cosas no funcionan (o funcionan para lo que ellos quieren y a los demás que les den...), la culpa será de las personas. Allá cada uno con su conciencia.
¿Tendremos que volver al pasado? ¿Será al final cierto que cualquier tiempo pasado fue mejor? Una sociedad que basa su felicidad en las posesiones, el tener sin tener, el consumo a toda costa, el crédito, los préstamos....
El problema es el trabajo. Es cierto que todo está conectado. Si no se consume no se produce, si no se produce no se trabaja, si no se trabaja no se consume.
El Estado, en su afán de perder su papel de servidor público, ha pasado a servir a los intereses privados. Privatizar y vender las empresas públicas para hacer caja ha sido la forma de financiar muchos proyectos que han beneficiado a pocos, y que han perjudicado a todos. España ha estado vendiendo su patrimonio, su capacidad de tener recursos para tiempos difíciles. Queda muy bien decir que el ICO presta miles de millones de euros, cuando realmente los prestan los bancos (bueno, los prestaban). El dinero llegaría a las empresas y se formarían nuevas empresas si el Estado prestase los fondos, pero sólo subvenciona préstamos, préstamos que ahora no se conceden porque las entidades financieras no se arriesgan, y todo por haber prestado de más en tiempos en los que haber contenido la fiebre del crédito hubiese tenido el efecto beneficioso más preciado para la economía, un crecimiento sostenido. Pero la avaricia rompe el saco, siempre se ha sabido, pero cuando los bancos y las empresas ganan dinero fácil, y quieren incrementar cada año sus beneficios con tasas 4 y 5 veces superiores al crecimiento general de la economía, ha llegado el momento de ruptura del sistema, insostenible.
Los políticos no tienen problemas para hacer la compra diaria. Vamos, la mayor parte no sabrían decir dónde se ha comprado lo que se consume en sus casas. Sueldo fijo, comisiones, negocios, pensiones vitalicias... Cuando las cosas que compramos habitualmente para vivir suben más de un 10%, y te venden que el IPC era de 3%, algo no cuadra. Desde que entró el euro, si comparamos la subida de precios de bienes de consumo y los cálculos oficiales del IPC, la pregunta es: ¿dónde compran los que calculan el IPC? O mejor, ¿quién les dice el IPC que tiene que salir para que ellos lo hagan público?
Cuando todo va bien, los precios han subido una barbaridad, cuando las cosas van mal, los precios han bajado en algunas cosas,, pero otras siguen siendo realmente inalcanzables.
Como en todas las casa, si cuando has ganado mucho no has ahorrado y lo has gastado en consumo innecesario (sin el que se puede vivir bien, sin derrochar), ahora llegan los disgustos. Si en vez de fomentar el consumo desmesurado por todas partes, el "compra lo que quieras, que te lo financio, porque con lo que ganas lo puedes pagar", se hubiese contenido un poco, estaríamos hablando de otra situación.
Varias preguntas surgen: ¿Dónde han ido todos esos beneficios? ¿Toda la inversión generada ha sido especulativa y no productiva? ¿Por qué el espejo de la sociedad ha sido el que más gana y tiene, y hemos querido ser como él?
Mi padre, afortunadamente recién jubilado, no entiende cómo un peón albañil se había podido comprar una vivienda por la que el banco le había dado una hipoteca de 40 millones de pesetas, le había financiado los gastos, los muebles, se iba de vacaciones todos los años 15 días de hotel con toda la familia, y se trasladaba al trabajo en un coche de alta gama último modelo. El pagó su hipoteca en 10 años, terminó hace 5 de pagarla, siempre ha tenido coches de segunda mano, y ha guardado algo por si venían las vacas flacas.
El sistema nos ha hecho sentir que lo importante es el presente. Da igual que pidas una hipoteca a 50 años, lo importante es que la puedas pagar con tu sueldo. Da igual que te gastes 5 millones de pesetas en un coche, lo vas a cambiar en 5 años como mucho y aún te darán un buen dinero por él. Usa tarjetas de crédito, págalas cómodamente al 25% de interés.
Nadie dice que sea malo el querer mejorar. ¿A quién no le gusta tener un coche mejor, una casa más grande, mejor sueldo, que sus hijos tengan lo que quieran? Pero hacer el deseo realidad te puede llevar a una pesadilla como la que vivimos actualmente.
Hemos engordado para morir. Nos han cebado, nos hemos dejado, y ahora los que nos han cebado ya no nos necesitan... de momento. Cuando todo esto pase, volverán a estar ahí, dispuestos a engordarnos de nuevo, puesto cuanto más nos engorden más ganarán ellos, pues también nos necesitan.
Mi primo tiene una granja porcina. El otro día estuve de visita, y me dí cuenta de que no somos tan diferentes a ellos. Mi primo es el Sistema, y pone los medios para que nosotros, la piara de ciudadanos, vayamos por donde quiere. Pero el ciclo no es eterno, y llega la enfermedad la crisis. El Sistema se recupera con pequeños cambios, que nos venden como "importantes reformas estructurales", y vuelta a empezar hasta la siguiente enfermedad.
Desde que llegó el euro a nuestras vidas, empezó el engorde. Si la vivienda y los coches, las "inversiones" más costosas, han duplicado sus precios y más en corto tiempo, ya nos gustaría que los sueldos se hubiesen duplicado. Ahora, toda esa ilusión de nivel de vida superior al que realmente podíamos soportar se desmorona, hemos vivido ilusiones financiadas. Ahora los ilusionistas se quedarán con las viviendas de los ilusos, que podrán volver a comparlas más baratas cuando las cosas vuelvan a su cauce, y entonces se preguntarán: ¿por qué pagué 40 millones por una casa que ahora compro en 25? ¿Cómo ganando la mitad de lo que antes ganaba puedo vivir prácticamente igual que antes? Misterios del sistema.
Espero que pronto se ajuste el sistema, los bancos también se han dado cuenta que no podían aguantar tanto, pero volverá todo a funcionar otra vez, a otro ritmo espero, para no volver a pasar por otra situación como la actual. Lamentablemente, las crisis son cíclicas, y lo de tropezar dos veces con la misma piedra ya sabemos que es lo habitual.
Suerte para todos. Animo.